Antecedentes (1880-1906)
En 1890 se fundaba el Centro Excursionista de Cataluña, entidad decana del excursionismo en Cataluña. El CEC nacía de la fusión de dos sociedades existentes desde 1876 y 1878 respectivamente: la Asociación Catalanista de Excursiones Científicas y la Asociación de Excursiones Catalana. Lleida no quedó al margen de este movimiento y fue la segunda ciudad catalana al tener una entidad excursionista. En 1884, Josep Pleyan de Porta y Frederic Renyé y Viladot fundaron la Asociación Excursionista Ilerdanesa. La muerte prematura, en 1891, de Pleyan de Porta supuso un impasse en el movimiento excursionista leridano
Fundación y primeras décadas de vida (1906-1936)
En 1906 se fundaba el Centro Excursionista de Lleida (CEL), de la mano de Enric Arderiu i Valls, Rafael Gras y de Esteva y Manuel Herrera i Ges. Cabe destacar tres aspectos de gran trascendencia en estas primeras décadas de vida del CEL. En primer lugar, la publicación, desde 1908, del Boletín del Centro Excursionista de Lleida. En segundo lugar, en 1911, el CEL fue el anfitrión del Primer Congreso Excursionista Catalán. El tercero de los hechos ha contribuido a que Lleida todavía conserve uno de los edificios históricos más emblemáticos de la ciudad: el Hospital de Santa Maria. Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil significó un paro en este empuje.
La conservació de l'Hospital de Santa Maria (1915)La posguerra y la refundación (1939-1957)
La Guerra Civil española implicó una gran pérdida por la historia del CEL. Desaparecieron biblioteca, museo, material deportivo, libros de actas,… Así, el CEL tuvo que dejar de funcionar y se le negó toda posibilidad de continuar activo. Pero la afición no quedó parada y pronto iniciaron reuniones y actos, organizándose como delegación del Centro Excursionista de Catalunya. Sus actitudes condujeron a que en noviembre de 1956 se consiguiera recuperar el nombre y la legalidad.
Carta de celebració del 20è aniversari del Centre Excursionista de LleidaEl centro durante las últimas décadas del franquismo y durante la transición democrática (1957-80)
A lo largo de los años, el número de socios fue aumentando hasta alcanzar más de 500 miembros. Era una forma de vida y de convivencia, además de una actividad deportiva. En aquellas décadas se alcanzó cima en los principales macizos del Pirineo (Mont Perdut, Aneto, Posets,…). En la década de los 60 algunos socios iniciaron salidas a los Alpes. Xavier y Sefita Sirera hicieron la primera leridana en el Mont-Blanc. La espeleología adquirió pronto un protagonismo significativo en la entidad. El GELL se constituyó como sección ya en la década de los años 50. El esquí fue también otra de las actividades deportivas que desde finales de los años 50 se llevan a cabo
Los años 80
En líneas generales, la década de los 80 puede considerarse de consolidación en la historia del CEL. Además, en 1981 se celebró el 75 aniversario de la entidad. Lo cierto es que durante aquellos años, el nivel deportivo del CEL continuó y se mantuvo, no sólo en el Pirineo y en el prepirineo, sino sobre todo en otras montañas del mundo. Sólo en 1983 el Centro recoge 5 viajes a los Alpes. Por otra parte, el Alto Atlas, la Meseta del Pamir y los Andes (1981, 1986, 1987 y 1989) fueron objetivos importantes. Por parte del Grupo Espeleológico Leridano, la actividad no fue menos interesante. En 1985 Marruecos y en 1988 la Expedición Vulcano-Glaciospeleológica a Islandia. Por otra parte, no podemos olvidar que en 1983, el CEL vio nacer en su sí una nueva sección: la Sección de Actividades Subacuáticas (SAS). Que ha conseguido durante años aglutinar a todo un sector de gente, que en Lleida difícilmente habría encontrado eco. Paralelamente, la práctica montañosa y excursionista era realizada en nuestras montañas más cercanas, de forma silenciosa, pero constante. Debemos destacar la gran cotribución de Manel Cortés a la divulgación de la cordillera más característica de las tierras de Ponent: el Montsec.
El centro en los últimos años
La década de los 90 se caracterizó por la multiplicación de actividades de tipo más deportivo dentro de la entidad. Organización de rallyes de montaña, marchas de regularidad, la Transmontsec en BTT, participación en carreras de esquí de montaña, cursos de escalada, actividades subacuáticas y espeleología. Todo esto dentro de las salidas constantes de cada fin de semana, practicando el excursionismo de montaña en sus diferentes modalidades: bicicleta, escalada, caminando… En otro sentido, debemos mencionar que de las filas del CEL han surgido alpinistas, como Araceli Segarra y Juanjo Garra, que han logrado realizar hitos destacados en el Himalaya. Ellos fueron quienes, en 1991, protagonizaron la primera expedición leridana al Himalaya, intentando la ascensión al Broak-Peak.
La vitalidad social y cultural
En los últimos años, el CEL ha dado muestras de querer convertirse en una entidad que fuera punto de encuentro de inquietudes diversas, no sólo deportivas. El paso más importante fue transformar el clásico boletín en una revista; así nació, en 1991, ARESTA. Ejemplo del interés en realizar aportaciones socioculturales han sido actividades como la celebración año tras año de la jornada del Belén en la cima de una montaña, que viene realizándose desde 1959. Otro ejemplo es la celebración del Día del Camino de Montaña, que pretende recuperar una ruta clásica en un lugar de media montaña.