El Grup Espeleològic Lleidatà (GELL), sección de espeleología del Centre Excursionista de Lleida, es referente en la práctica de la espeleología y el y el descenso de barrancos desde 1956.

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- Formación homologada.

Todos nuestros cursos están homologados por la Federación Catalana de Espeleología, garantizando una formación de calidad impartida por instructores cualificados.

Historia del Grupo Espelológico Leridano

Prehistoria del G.E.LL

Vista desde la perspectiva de 1986, la espeología que se practicaba en nuestro Centro sólo 30 años atrás nos parecerá, seguramente, prehistórica. Y hay que decir que ciertamente lo era. Bien, de hecho esto ocurre en todas las actividades humanas, pero en el campo de las relacionadas con la montaña, seguramente ninguna otra ha tenido un impulso similar, al menos en nuestra Entidad. Sin embargo, yendo más atrás, la evolución se hace casi insensible, por lo que una visita a la cueva del Tabaco realizada en 1910 es casi idéntica a otra hecha en 1950, salvo la facilidad de aproximación y que la luz eléctrica había desplazado las antorchas de tea.

El gran cambio se produjo, pues, hacia los años sesenta, y fue el fruto de la convergencia de diferentes circunstancias como son la gran facilidad de desplazamiento (inicio de la expansión del vehículo particular), y un cambio profundo en la mentalidad y en el material. De hecho, al menos en nuestra Entidad, cabe decir que la espeología creció a medida que crecía también la especialización y empezó a haber gente que sólo hacía espeología; antes, diferentemente, todos lo éramos todo: hacíamos escalada, íbamos a la alta montaña, entrábamos en las cuevas y en invierno incluso esquiábamos. Y es que éramos tan poca gente… Si nos hubiéramos especializado en algo, cada uno habría salido casi siempre solo. Desde el nacimiento del Centro hasta bien pasada la mitad del siglo, se visitaba siempre las mismas cavidades: La Colomera del Montrebei, los Muricecs, el Agujero del Oro, la sima de Fontdepou, las cuevas del Tabaco y l'Escaleta y no casi más.

La pérdida de todo el material escrito anterior a la guerra civil no permite rehacer cómo eran las primitivas incursiones bajo tierra, ni saber cuáles eran sus protagonistas. Ahora bien, la casi nula evolución del arte de enfrentarse a las cuevas que observamos en nuestra Entidad en toda la primera mitad de siglo, permite hacer uso del conocimiento de las actividades realizadas entre 1950 y 1960 para tener una idea general. Y en esta creencia he acudido al recuerdo y también a mi diario de excursiones de aquellos años, para extraer algunas anécdotas que son ilustrativas.

Por ejemplo, ¿sabéis cómo se logró la primera “electron” del Centro? Bien, no era una “electrón”, sino una escalera de cuerda de unos 12 metros de largo, con escalones de madera de mayo. Las dos corditas que la formaban las habíamos obtenido deshaciendo una gruesa maroma de nylon hallada en unas abandonadas prospecciones petroleras, y haciendo sendas trenzas de tres cabezas, a la que labor colaboraron todas las chicas del Centro…

 



Esta escaleta sirvió de todo: la probamos bajando los pozos de hielo de debajo de la Seu Vella, se utilizó -si no recuerdo mal- para bajar la sima de Tabaco, y la empleamos en hacer la primera escalada en la Pera, para no tener que repetir cada vez los metros iniciales hasta el árbol, más difíciles. ¿Sabéis cómo se obtenían fotos dentro de las cuevas, cuando todavía no teníamos “flash”? Nos las pensamos todas. Yo mismo había utilizado bengalas, de feria, que daban bastante luz, en la cueva de los Muricecs. En L'Escaleta, habíamos hecho fotos, encendiendo un paño mojado de petróleo. Pero todo esto pronto pasará a la historia con la llegada del “flash” electrónico. Lo de las fotografías subterráneas, a veces daba sorpresas. Por ejemplo, también en la cueva de L'Escaleta, aquí que Tonet Duaigües, saliendo de un paso estrecho, se topó de narices con un aparato fotográfico. -¡Mira, una máquina de retratar!- dijo. ¡Oh, y da igual, igual que la mía!. Y claro que era igual: como era la suya, que había dejado a un lado al entrar en la cueva…

Y ahora que hablamos de pasos estrechos, me viene a la memoria la aventura de la cueva de Manel, en Sant Llorenç del Munt. Esta cueva, como todo espeleólogo sabe, tiene una buena colección de pasos estrechos, gateras, laminadores y diáclasis. Pues bien, en una excursión hecha a Sant Llorenç del Munt hace veinticinco años, convencí a un grupo para entrar en esta cueva, que entonces era la segunda de Catalunya con los 710 metros que se conocían. (ahora se conocen muchos más, pero la cueva ha bajado mucho en el ranking). Con nosotros venía una chica -de la que no diré el nombre-, magnífico ejemplar humano del sexo femenino y, por tanto, de flancos más bien anchos. Al pasar por una estrecha diáclasis se quedó enganchada, y cuantos más esfuerzos hacía por salir, más se empotraba. Hubo el natural susto, pero afortunadamente conseguiremos desencastarla y hacerla seguir hacia fuera.

Tal como he dicho antes, por aquel entonces alternábamos la espeleología con la escalada, el pirineísmo con el esquí, y todo ello con el excursionismo. Alguien, sin embargo, sentía preferencia ya bien marcada por las actividades subterráneas, como Ramon Pardell, a quien, en el fondo, se debe quizá el inicio, el ambrión de lo que más tarde debía ser el GELL. También de aquella época son los nombres de Genís López, Climent Papell, Alfred Almacelles y otros. Años después, gente como Victor Luque, Xavier Sirera, Antoni Capell, hermanos Sarrate, Tomàs Garcés y Angel Bach fue progresivamente ensanchando el campo de acción, y las grandes cavidades verticales de nuestro país fueron ya el objeto habitual de las exploraciones de nuestros espeleólogos. Es seguro que los nombres mencionados no son todos, y por eso pido perdón por las omisiones, si las hay, que habrán sido del todo involuntarias. Estos treinta años de espeleología han sido un paso de gigante. ¿Qué le prepara al GELL, el porvenir? No lo sabemos. Pero esperamos que, después de treinta años más, las actuales exploraciones del Solencio o Otxabide parezcan a los futuros espeleólogos tan inocentes como lo parecen a los de ahora aquellas visitas de antaño a la cueva de l'Escaleta oa Manel…

Manuel Cortés

Artículo inspirado en la historia del G.E.Ll.

Aprovechando la aparición de este primer número de nuestra revista, hemos creído oportuno iniciarla con un artículo que muestre las actividades del G.E.Ll. desde su fundación. Creemos también que es nuestro deber rendir este pequeño homenaje a todas aquellas personas que, en mayor o menor medida, han mantenido viva la espeleología en nuestras tierras.

Aunque ya a finales del siglo pasado aparecieron escritos que relataban exploraciones en diversas cavidades de Camarasa, no fue hasta marzo de 1956 cuando se fundó el G.E.Ll. como sección del Centre Excursionista de Lleida. Los miembros fundadores fueron Ramon Pardell, Alfred Almacellas, Manuel Cortés y Sebastià Teixidó.

Partiendo de las publicaciones mensuales del C.E.Ll., intentaremos reconstruir estos 28 años de historia de la Sección de Espeleología, reseñando únicamente las actividades más destacadas de cada año y solo la primera de las múltiples visitas realizadas a cada cavidad. Del mismo modo, se han omitido deliberadamente numerosas notas sobre primeras exploraciones de cavidades, generalmente de pequeñas dimensiones, de las que no se conserva información sobre su ubicación ni topografía, permaneciendo algunas de ellas, hasta hoy, en el olvido.

Durante los seis primeros años, bajo la presidencia de Ramon Pardell, las actividades de la sección se centraron en la exploración de las cuevas de los desfiladeros de Terradets y Mont-rebei, la sierra del Mont-roig, Sant Llorenç de Munt y L'Espluga de Francolí.

  • Año 1962: siendo presidente Miquel Mallol, se realiza la exploración de la sima de Font de Pou, la primera del G.E.Ll.
  • Año 1963: Víctor Luque asume la presidencia y la sección cuenta con dieciséis miembros.
  • Año 1964: bajo la presidencia de Jesús Forcada, se desciende a la sima de San Pedro y se celebra el primer curso de iniciación a la espeleología.
  • Año 1965: destaca un campamento espeleológico en Sant Llorenç de Munt y la celebración del segundo curso de iniciación.
  • Año 1966: Fermí Arqué es nombrado presidente. El grupo participa en el campamento organizado por la entonces Federación Catalana de Montañismo en la cueva Cuberes y explora otras cavidades de la sierra de Lleràs.
  • Año 1967: se visita la cueva de Aso, en el valle de Añisclo, y se realizan diversas exploraciones en los macizos de Burgos (Cueva del Agua, La Torca…).
  • Año 1968: bajo la presidencia de Àngel Bach, el grupo vive un importante impulso. Dos de sus miembros participan en la expedición nacional a Ojo Guareña (Burgos).
  • Año 1969: se participa en la campaña de la E.R.E. en el Montsec, visitando el Graller Gran del Corralot. También se descienden las simas Esquirols y Pouetons. El grupo alcanza los veintiséis miembros.
  • Año 1970: se exploran la Bòfia de Torremàs (Avenc M. Ubach) y el Graller del Boixaguer, realizándose además el primer descenso al Graller de Vaqueres. Ese mismo año se celebra el VII curso de iniciación, el primero homologado por la Escola Catalana.
  • Año 1971: Tomàs Garcés asume la presidencia, iniciando una nueva etapa para el G.E.Ll. Se explora la sima de la Sibinota y se organiza una exposición fotográfica en el I.E.I. de la Diputación Provincial.
  • Año 1972: se visita por primera vez Esquerrà y el Graller de Corones.
  • Año 1973: se realizan exploraciones en las simas de la zona del Pla de Campgràs. Se inician los estudios de la zona de Merli, retomados años después, y se lleva a cabo un importante campamento en el Solencio de Bastaràs, una salida memorable para la sección.
  • Año 1974: con Ramon Castillo como presidente, se realiza la primera exploración y estudio de la sima del Mirador, además de visitar la sima de Carles Selicke, la Fou de Bor y la sima de Costa Dreta.
  • Año 1975: el grupo participa en las IX Jornadas Espeleológicas de Valencia y visita diversas cavidades del País Vasco, destacando la Torca del Carlista.
  • Año 1976: se recorren varias cavidades de Villanúa y se organiza un campamento subterráneo en la sala del Graller Gran del Corralot.
  • Año 1977: se visitan diversas cuevas del macizo de Itxina, se desciende a la sima E.R.E. y el grupo entra en una etapa de crisis de actividad a nivel federativo.
  • Año 1978: Ramón Montalà asume la presidencia. Se visita la sima de Atxipi, en el País Vasco.
  • Año 1979: se realizan exploraciones en varias cavidades del País Vasco, entre ellas la destacada Batsuna Zuloa.
  • Año 1980: Ferran Pera es elegido presidente y se exploran diversas cavidades del Montsec.
  • Año 1981: Josep M. Molgó preside la sección. Continúan los estudios de cavidades en La Noguera y se inicia la prospección del valle de Lliterola.
  • Año 1982: se celebra el primer curso de Técnica y Material. El grupo se inicia en las nuevas técnicas de progresión subterránea y comienza una nueva etapa de relaciones federativas.
  • Año 1983: destaca la celebración de la I Semana de Divulgación de la Espeleología, con la proyección de películas y conferencias impartidas por destacadas personalidades. Se desciende a la sima E.R.E., al Sumidero de Cellagua, Serrat de Vant, la cueva de Coventosa y Monegou Orri. También se organiza una salida conjunta con miembros de la Sección de Actividades Subacuáticas del C.E.Ll. al Forat de l'Or. Ese año se celebra el XIII Curso de Iniciación.